En una decisión clave para la preservación de la identidad y la historia de la provincia, el Gobierno de Entre Ríos oficializó la autorización para llevar a cabo prospecciones y excavaciones arqueológicas en nueve puntos estratégicos distribuidos en seis departamentos. La iniciativa, enmarcada en el proyecto científico “Poblamiento temprano del Nordeste argentino”, busca desenterrar y estudiar los rastros de las primeras comunidades humanas que habitaron el territorio provincial.
Las intervenciones científicas, que se extenderán durante un plazo de tres años, estarán a cargo de investigadores del Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas “Profesor Antonio Serrano” y de la Universidad Nacional de La Plata junto al Conicet. Las tareas abarcarán áreas rurales e insulares de los departamentos Federación, Concordia, San Salvador, Colón, Villaguay y Gualeguaychú, fijando límites precisos desde el río Mocoretá hasta la cuenca del río Gualeguay.
Protección patrimonial y rigor regulatorio
El marco normativo garantiza que cada hallazgo que surja de los sondeos sistemáticos en zonas sensibles —como la Isla Boca Chica o sectores rurales de Villaguay— pase a integrar de manera inalienable el patrimonio público de la provincia:
- Soberanía sobre los hallazgos: La totalidad del material arqueológico recuperado será custodiada e incorporada a las colecciones permanentes del Museo “Profesor Antonio Serrano”, repositorio oficial entrerriano.
- Respeto a la propiedad privada: La autorización oficial no exime a los especialistas de tramitar el permiso explícito de los propietarios de los inmuebles involucrados antes de iniciar cualquier labor de campo.
- Autofinanciamiento sin costo estatal: El convenio establece que los costos operativos y de personal especializado serán absorbidos íntegramente por los equipos de investigación, sin generar erogaciones ni compromisos laborales para las arcas provinciales.
Esta campaña de prospección representa un paso fundamental para reconstruir la historia previa a la colonización, resguardando el patrimonio cultural frente a la especulación y garantizando el acceso público al conocimiento científico de nuestros orígenes.
