Una nueva maniobra de desinformación volvió a sacudir el escenario político entrerriano. Funcionarios de primera línea del Ejecutivo provincial expresaron su contundente repudio frente a una campaña difamatoria desplegada en redes sociales contra el diputado socialista Juan Manuel Rossi, ejecutada mediante un video alterado con herramientas de inteligencia artificial.
El secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, fue tajante al condenar el episodio y advertir sobre los riesgos de degradar el debate público con este tipo de prácticas. «Manipular con IA un video para inventar una acusación y tratar de destruir a una persona cruza todos los límites», remarcó el funcionario, al tiempo que cuestionó la falta de propuestas de los sectores que apelan a la difamación sistemática en la contienda política.
La maniobra, denunciada por el propio legislador, buscó dañar su honorabilidad pública mediante un montaje ideado para atribuirle adicciones y comportamientos indecorosos. En la misma línea, el ministro de Gobierno, Manuel Troncoso, se sumó a las críticas contra la operación sucia y remarcó la necesidad de fijar límites éticos firmes en la conversación democrática: «Fabricar una acusación con un video manipulado para atacar a alguien no es debate político. Es otra cosa».
El episodio enciende las alarmas sobre el peligroso avance de los deepfakes y las campañas de desinformación dirigidas en el ámbito local. La utilización deliberada de tecnologías avanzadas para intervenir en la agenda pública e injuriar a dirigentes no solo vulnera la reputación de los afectados, sino que expone la urgencia de discutir marcos de responsabilidad sobre el uso de la inteligencia artificial en la contienda electoral y política.
