En el marco de la conmemoración por los 128 años de su fundación, el Centro Comercial e Industrial de Paraná (CeCIP) trazó un crudo diagnóstico sobre la realidad del sector en la capital entrerriana. Su presidente, Mauricio Benintende, advirtió que las pymes y comercios de proximidad atraviesan un escenario de “extrema gravedad” desencadenado por el derrumbe sistemático del consumo interno, una presión fiscal desmedida y la desigualdad de condiciones frente a la oferta importada.
La señal de alarma se conoce en la antesala de la jornada institucional que la entidad mercantil —la segunda más antigua de la Argentina— llevará a cabo este miércoles de 15:00 a 18:00 en el Centro Provincial de Convenciones (CPC). El encuentro contará con la disertación del economista Esteban Domecq, quien analizará el impacto de las variables macroeconómicas en la actividad comercial y la estructura productiva local.
Según datos revelados por la conducción del CeCIP, en el último año se contabilizó el cierre de más de 100 locales comerciales tan solo en el microcentro de Paraná. Uno de los sectores más castigados es el rubro textil y de indumentaria, golpeado por la distorsión tributaria. “No pedimos subsidios estatales, sino igualdad de condiciones para poder competir”, remarcó Benintende, cuestionando que los productos importados ingresen al mercado con aranceles mínimos e IVA diferenciado, mientras que el comerciante y fabricante local soporta la carga impositiva en los tres niveles del Estado.
En su planteo, el dirigente empresarial también instó a discutir reformas de fondo sobre el esquema público e institucional. “El Estado que tenemos no es un Estado moderno ni está acorde a los cambios actuales; tenemos que refundar el Estado”, aseveró, vinculando de manera directa el deterioro de la actividad productiva de la provincia con la falta de acuerdos estructurales que brinden previsibilidad a quienes invierten y generan empleo.
