En una extensa entrevista concedida a la revista TIME, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que considera «demasiado pronto» convocar a elecciones en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y el ascenso de Delcy Rodríguez al frente del ejecutivo venezolano. El mandatario estadounidense sostuvo que el panorama político en la nación caribeña es un asunto «muy delicado» y justificó la prórroga institucional en la necesidad de consolidar el retorno de las grandes corporaciones energéticas de su país, afirmando que Washington mantiene el «control total» de la situación.
El jefe de Estado norteamericano destacó la alineación lograda con la actual administración venezolana y comparó el proceso con la ocupación de Irak, argumentando que optó por preservar las estructuras operativas del gobierno local para garantizar estabilidad inmediata. Según Trump, gigantes de la industria de los hidrocarburos como Chevron y Exxon se encuentran restableciendo y expandiendo sus operaciones extractivas en el país sudamericano, lo que permitirá reabastecer las reservas estratégicas de combustibles de Estados Unidos a un ritmo acelerado.
Por otra parte, la reconstrucción periodística difundida por el medio norteamericano reveló aspectos controvertidos sobre los preparativos que derivaron en la detención de Maduro. Entre ellos, se mencionó el uso de plataformas de inteligencia artificial como herramientas de consulta previa para prever la reacción de la población civil, así como el financiamiento indirecto del reequipamiento militar estadounidense en el conflicto con Irán mediante los beneficios generados por la comercialización del crudo venezolano, consolidando una marcada hegemonía geopolítica en el hemisferio occidental
