La Secretaría de Energía de la Nación formalizó a través de la Resolución 272/2026 el esquema de bonificaciones que regirá durante octubre para los beneficiarios del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). La norma fijó un tope de consumo base de electricidad de 200 kWh mensuales para todo el país, sin discriminar las particularidades climáticas o las zonas bioambientales, abriendo nuevamente el debate sobre la equidad en la distribución del gasto energético frente al impacto de los aumentos.
En el caso del servicio eléctrico, los usuarios de menores recursos que formen parte del registro SEF contarán con una bonificación adicional extraordinaria del 25% aplicada estrictamente sobre la categoría base de hasta 200 kWh. Cualquier consumo que exceda dicho límite deberá ser abonado a tarifa plena, una restricción que en provincias ribereñas como Entre Ríos genera constante preocupación por la alta demanda de consumo que registran los hogares al comenzar las elevadas temperaturas primaverales.
Respecto al gas natural y propano por red, la disposición establece una bonificación general del 50% para beneficiarios del SEF, sumada a una rebaja extraordinaria adicional del 24,25%. La medida, que alcanza también a clubes de barrio y entidades de bien público, fue remitida al ente regulador para su inmediata aplicación en los cuadros tarifarios. Sin embargo, detrás de estos parches y descuentos acotados, el esquema expone una política de topes que exige un monitoreo permanente para evitar que el ajuste termine asfixiando los golpeados ingresos de la población.
