Este miércoles a las 16 horas quedará formalmente habilitado el Paseo Puerta del Sol en Ambrosetti 375, una intervención sobre el arroyo Las Viejas que busca transformar la relación de Paraná con su entorno natural. La obra, que conecta la calle Ambrosetti con el complejo Thompson, combina la contención de márgenes hídricas con la creación de caminos, iluminación solar y áreas verdes. Sin embargo, el proyecto llega tras un largo historial de demoras y deudas estructurales que mantuvieron a la zona marginada de la trama urbana durante años.
El recorrido del proyecto pone al descubierto las fallas de gestión pública: la intervención comenzó con fondos del Gobierno nacional que posteriormente fueron paralizados, obligando al Municipio a asumir el financiamiento restante para evitar el abandono definitivo del predio. Con la promesa de saldar el déficit socio-urbano, los trabajos incluyeron 1.400 metros de calles compartidas, 1.600 metros lineales de red cloacal y filtros biológicos para la depuración del curso de agua, evidenciando que la respuesta oficial suele llegar solo tras períodos prolongados de abandono comunitario.
A pesar del despliegue que acompañará la jornada con actividades deportivas y artísticas, el verdadero desafío radicará en la efectividad a largo plazo de los trabajos de contención contra desbordes y la mitigación de la contaminación del arroyo. Con más de 200 árboles plantados y 70 luminarias instaladas, la comunidad paranaense fiscalizará si esta habilitación resuelve de manera integral las deficiencias de saneamiento o si se limita a una respuesta coyuntural ante la histórica falta de inversión en los barrios de la periferia.
