Un informe reciente emitido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) reveló una reconfiguración drástica en las formas de pago de los argentinos. Durante el mes de agosto, las transacciones concretadas mediante códigos QR interoperables registraron un salto interanual del 67,5%, alcanzando los 117,2 millones de operaciones y movilizando un volumen de $2,9 billones, lo que equivale a una suba real del 62,9%.
El avance acelerado de las billeteras digitales y los pagos con transferencia contrasta de forma directa con el retroceso del uso del plástico en los comercios. De acuerdo con las últimas cifras oficiales correspondientes a julio, los pagos con tarjeta de débito registraron una caída interanual del 8,4% en cantidad de transacciones y un desplome del 14,7% en el monto operado en términos reales. Por su parte, el uso de tarjetas de crédito retrocedió un 9,2% en operaciones, con un descenso del 17,6% en el dinero movilizado.
La migración hacia herramientas virtuales responde a la adopción de 92 billeteras interoperables vigentes en el país, el uso extendido del QR en el transporte público —que contabilizó más de 26 millones de viajes en el mes— y la creciente necesidad de los consumidores de esquivar comisiones, costos de mantenimiento bancario y cargos financieros tradicionales. Esta mutación del sistema de cobros evidencia la urgencia de actualizar los esquemas impositivos provinciales y los costos operativos que afectan al comercio minorista en la región.
