Defensa Civil puso en marcha la articulación de un plan de respuesta preventiva en conjunto con municipios, comunas y cuarteles de Bomberos Voluntarios frente al riesgo hídrico asociado al fenómeno climático de El Niño. El operativo abarca el relevamiento de centros de evacuación, logística de asistencia y recursos técnicos disponibles para responder tanto ante crecidas de los ríos Paraná y Uruguay como ante anegamientos por lluvias intensas en áreas vulnerables.
La estrategia adoptada se enmarca en la declaración de emergencia hídrica por 180 días dispuesta por el Ejecutivo provincial, una norma pensada para agilizar contrataciones, infraestructura y acciones de mitigación de manera escalonada. Las administraciones locales actuarán como primeros efectores ante la emergencia, mientras que las áreas de Desarrollo Humano, Salud, Infraestructura y Economía intervendrán coordinadamente en caso de que la capacidad de respuesta municipal se vea desbordada.
A diferencia de los esquemas reactivos tradicionales, las autoridades provinciales y de la Región Centro buscan anticipar los escenarios de impacto previstos para la primavera y el verano. La vigilancia epidemiológica e hídrica se mantiene en monitoreo constante junto a organismos técnicos como la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, dado que la saturación de los suelos por precipitaciones continuas puede desatar complicaciones urbanas independientemente del nivel de las cuencas superiores.
