La investigación por el brutal asesinato del arquitecto Rodolfo Augusto Bassi dio un paso decisivo con la prisión preventiva por 60 días dictada contra Carlos Gastón Aguilar (48) y Claudio Ramón Inofre (52). La Fiscalía acusa a ambos de orquestar un plan pergeñado con alevosía y criminis causae para despojar de sus bienes al profesional y luego ejecutarlo a sangre fría, en un hecho que conmociona a la capital entrerriana por su extrema violencia.
La reconstrucción judicial expuso un nivel de saña alarmante. Bassi fue emboscado el pasado martes 1º de septiembre en un departamento de barrio Paraná XIV que se encontraba refaccionando. Aprovechándose de la confianza previa, los agresores lo redujeron, lo maniataron con alambre y lo sometieron a agresiones para exigirle dinero y objetos de valor. El ataque culminó de la forma más despiadada: tres golpes de maza en la cabeza que le provocaron la muerte instantánea. Mientras la víctima yacía sin vida, los delincuentes desvalijaron el lugar y saquearon su vivienda particular en calle Dupuy, sustrayendo dólares, tecnología y su motocicleta.
Para intentar encubrir el homicidio y ganar tiempo, los atacantes cometieron un error garrafal. Respondieron los mensajes de la familia de la víctima desde su propio celular asegurando que estaba «volviendo de Rosario», pero escribieron la palabra con «b», una falla ortográfica que encendió las alarmas en el entorno del arquitecto. A este fallo se sumó una seguidilla de evidencias irrefutables: rastros papilares, registros de cámaras de seguridad que registraron los movimientos de ambos acusados, y la venta desesperada de la moto robada por apenas 200 mil pesos a un tercero que terminó entregándola a la Policía.
Las maniobras de evasión confirmaron la peligrosidad procesal de los imputados. Aguilar fue aprehendido en barrio El Perejil tras cambiar drásticamente su fisonomía mediante un corte de pelo de urgencia en la vía pública, mientras que Inofre fue interceptado en la Ruta Nacional 127, a la altura de Federal, a bordo de un colectivo con destino a Misiones y con pertenencias de la víctima en su poder. Ambos permanecen alojados en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná a la espera del avance del proceso judicial que, de sostener la calificación actual, prevé la pena de prisión perpetua.
