La falta de recursos e infraestructura en el Estado municipal volvió a quedar en evidencia tras un grave siniestro vial registrado durante las primeras horas de la madrugada en Concordia. Un hombre de 37 años que conducía una camioneta Toyota Cross a gran velocidad perdió el control de su unidad en la intersección de la avenida Castro y calle Ejército Argentino, impactando de lleno contra una columna del alumbrado público. Aunque el conductor resultó ileso, el estrépito del choque movilizó de urgencia a efectivos de la Comisaría Décima y al personal de Tránsito.
Al realizarle el test de alcoholemia, el dispositivo arrojó un resultado alarmante de 1,77 gramos de alcohol en sangre, una cifra que excede ampliamente los parámetros legales y representa un serio riesgo para la seguridad pública. Ante la gravedad del caso, los inspectores labraron el acta de infracción y formalizaron la retención preventiva del vehículo. Sin embargo, el procedimiento oficial derivó en una paradoja institucional cuando las autoridades debieron asentar en el expediente que el rodado retenido quedaría varado en el mismo lugar del accidente por no disponer la Municipalidad de una grúa operativa para su traslado.
El caso pone sobre el tapete la fragilidad de los controles viales y la falta de equipamiento básico en el municipio de Concordia para hacer cumplir las sanciones a infractores peligrosos. La escena de una camioneta retenida pero abandonada en la vía pública por deficiencias logísticas desnudó una preocupante inoperancia administrativa en materia de prevención vial. Mientras los siniestros provocados por el consumo de alcohol continúan amenazando la vida de los vecinos, la incapacidad operativa del Estado local deja expuesta a la comunidad ante la impunidad y el abandono de los espacios públicos.
