La prematura partida de la excamarista laboral de Concordia vuelve a poner en evidencia las profundas tensiones y materias pendientes dentro de la estructura institucional de la provincia. La pérdida de una profesional joven y comprometida deja al descubierto la falta de transformaciones de fondo en un sistema judicial que muchas veces reacciona tarde ante los reclamos de equidad en sus propios concursos.
Pace, de 43 años, fue despedida públicamente por la Asociación de la Magistratura y la Función Judicial de Entre Ríos, entidad que destacó su labor en el fuero del Trabajo y expresó su pesar acompañando a familiares, amigos y compañeros de labores en este doloroso momento. Su trayectoria estuvo marcada por una firme convicción profesional dentro del Poder Judicial de la provincia.
La exfuncionaria había alcanzado una amplia trascendencia pública en 2024 al sentar un antecedente histórico tras litigar contra el Consejo de la Magistratura provincial. En aquel concurso para juzgados laborales en Paraná y Concordia, cuestionó la evaluación de sus antecedentes y exigió la ponderación de las tareas de cuidado con perspectiva de género; un reclamo que debió escalar hasta el Superior Tribunal de Justicia para que la cúpula judicial finalmente le diera la razón a través de un fallo mayoritario.
