Un nuevo ajuste en los surtidores vuelve a golpear los costos de producción y la economía cotidiana de los entrerrianos. La cadena petrolera Shell aplicó durante la noche de este lunes una reestructuración de precios en la capital provincial que alcanzó la totalidad de sus productos, registrando subas de hasta un 5% que impactan de lleno en el transporte y la logística regional.
A diferencia del esquema parcial registrado a comienzos de septiembre, la petrolera aplicó esta vez un aumento generalizado. La nafta Súper experimentó un salto de $56 para ubicarse en $2.281 por litro (un incremento cercano al 2,5%), mientras que la variante V-Power Nafta trepó $62, fijando su costo en $2.523.
Sin embargo, la mayor presión recayó sobre el segmento del gasoil, insumo crítico para la actividad agropecuaria e industrial de Entre Ríos. La versión Evolux saltó de $2.359 a $2.477 (un 5% de ajuste que neutraliza la leve baja aplicada a principios de mes y suma un sobrecosto neto), en tanto que el V-Power Diésel alcanzó el techo de $2.729 por litro tras sufrir un remarcación de $130.
El acumulado en los combustibles de la capital entrerriana vuelve a presionar sobre la estructura general de costos, trasladando de forma inminente una mayor carga inflacionaria al flete y al precio final de los insumos esenciales.
