Un nuevo episodio expone las fallas en el control de las fronteras fluviales y el avance impune del narcotráfico sobre el río Paraná. Durante un patrullaje nocturno en la localidad misionera de Candelaria, se incautaron nueve bultos abandonados en la costa argentina con un total de 194 kilos de marihuana, un cargamento con un valor comercial estimado que supera los 747 millones de pesos. Sin embargo, a pesar del megaoperativo, los contrabandistas lograron huir impunes hacia el Paraguay.
El procedimiento se desencadenó a partir de datos de inteligencia sobre un inminente cruce de estupefacientes a la altura del kilómetro 1.597 del río. Mediante el uso de equipos de visión nocturna, las fuerzas detectaron una embarcación a motor con varios ocupantes proveniente de la ribera paraguaya.
Pese a que las autoridades tenían detectado el avance de la nave, los delincuentes lograron desembarcar la carga en la margen argentina y emprender la huida a máxima velocidad hacia el país vecino, aprovechando la oscuridad de la noche y la falta de persecución inmediata en las aguas.
Posteriormente, las patrullas terrestres hallaron los nueve bultos ocultos entre la maleza costera. La prueba de campo confirmó que se trataba de cannabis sativa en panes compactos, con un peso final de 194 kilogramos.
La causa quedó bajo la tutela de la Unidad Fiscal de Posadas, a cargo de la fiscal Gabriela Acasuso, desde donde se ordenó el secuestro del material y el inicio de peritajes para intentar determinar la logística de acopio local. El hecho vuelve a encender las alarmas sobre la vulnerabilidad del litoral argentino y el libre accionar de las bandas criminales que utilizan la vía navegable como corredor narco sin costo penal.
