La Justicia provincial dio un paso clave en el cumplimiento de las sentencias por corrupción contra la cúpula del poder político que gobernó la provincia. La jueza de Ejecución de Penas de Paraná, Cecilia Bértora, dispuso el traslado definitivo del exgobernador Sergio Urribarri, de su cuñado Juan Pablo Aguilera y del exministro de Cultura y Comunicación, Pedro Báez, a la Unidad Penal N° 2 de Gualeguaychú.
La resolución judicial se concreta luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmara las condenas dictadas en abril de 2022, otorgándoles firmeza definitiva. Aunque inicialmente se ordenó el ingreso de los condenados a la Unidad Penal N° 1 de Paraná, la medida debió recalibrarse a raíz de un informe técnico elevado por el subdirector del Servicio Penitenciario de Entre Ríos, Inspector General Juan Santiago García, donde advirtió que el penal de la capital no presentaba condiciones óptimas de alojamiento para los tres penados.
Con las planillas de cómputo de pena ya oficializadas por la Oficina de Gestión de Audiencias, quedaron establecidas las fechas precisas en que los exfuncionarios agotarán sus sanciones privativas de la libertad: Pedro Báez cumplirá su condena el 22 de mayo de 2031, Juan Pablo Aguilera el 12 de enero de 2033 y Sergio Urribarri permanecerá encarcelado hasta el 15 de julio de 2034.
El fallo ratificó la existencia de un entramado sistemático de desvío de fondos públicos pergeñado entre 2010 y 2015 mediante contrataciones simuladas de publicidad estatal en beneficio de empresas vinculadas al entorno familiar de la gestión. Urribarri fue condenado a 8 años de prisión efectiva por peculado y negociaciones incompatibles en causas emblemáticas como el parador de Mar del Plata y la Cumbre del Mercosur; en tanto que Báez y Aguilera recibieron penas de 6 años y 6 meses de cárcel efectiva como coautores y autores materiales de los mismos delitos contra la administración pública.
