El freno de la actividad productiva y la asfixia financiera se cobran una nueva víctima en el entramado industrial entrerriano. La firma familiar Palletizate, radicada en el Parque Industrial de Gualeguaychú y dedicada a la fabricación de pallets y gestión de residuos industriales, ingresó formalmente en concurso preventivo tras acumular un pasivo que supera los $2.443 millones. La acumulación de estas deudas astronómicas se reparten entre 80 acreedores y ponen en jaque el futuro de sus 33 trabajadores en relación de dependencia.
Fundada en 2007 por la familia Portela, la compañía adujo ante la Justicia una combinación letal de factores macroeconómicos: una drástica caída de la demanda industrial de entre el 20% y el 30%, el encarecimiento de los costos operativos y la ruptura de la cadena de pagos. El peso insostenible de las deudas se agravó por el encarecimiento de los descubiertos bancarios y los créditos a corto plazo, lo que terminó por precipitar el estado de cesación de pagos y el rechazo masivo de cheques a comienzos de este año. La crisis dejó sin margen a una planta que en 2023 alcanzaba picos de producción de 75.000 unidades mensuales.
El expediente tramita en el Juzgado Civil y Comercial N° 3 de Concursos y Quiebras de Concepción del Uruguay, a cargo del juez Máximo Agustín Mir, quien declaró abierto el concurso preventivo, decretó la inhibición de bienes y dictó medidas cautelares para contener las deudas contraídas. Mientras los acreedores tendrán tiempo hasta el 9 de octubre para verificar los montos reclamos, el Comité de Control quedó integrado por los mayores tenedores de las deudas financieras —Banco Nación, Nuevo Banco de Entre Ríos y Banco Supervielle— junto a la representación de los trabajadores, en medio de la creciente incertidumbre por el empleo en la región.
