Un contundente informe presentado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expuso la gravedad de la crisis del endeudamiento familiar en Entre Ríos, donde se contabilizaron 154.465 deudores morosos durante el mes de julio. La cifra representa un índice de morosidad del 13% en el conjunto del sistema crediticio provincial, el cual integra tanto a las entidades bancarias tradicionales como a los Proveedores No Financieros de Crédito.
El dato más crítico que revela el dossier elaborado con registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) señala que el 63,8% de los afectados —un total de 98.527 entrerrianos— se encuentra en «Situación 5», la categoría financiera catalogada como «irrecuperable». Asimismo, 35.448 personas permanecen encuadradas en la categoría 4 («alto riesgo de insolvencia») y otras 20.494 en situación 3 («con problemas o riesgo medio»).
Al desglosar la procedencia de la deuda, el estudio muestra un peso desproporcionado del crédito informal o no bancario: mientras 29.829 personas mantienen deudas irregulares solo con bancos, 96.102 están vinculadas exclusivamente con billeteras virtuales, donde la tasa de mora provincial trepa al 32,9%. En paralelo, 28.534 deudores registran morosidad simultánea en ambos canales.
Si bien Entre Ríos se posiciona en el lugar 21° de 24 jurisdicciones en tasa general de morosidad —por debajo del promedio nacional del 15,7%—, la provincia se ubica décima a nivel país en volumen absoluto de deudores, representando el 2,6% del total nacional de morosos en un territorio que concentra el 3,1% de la población del país.
