El sector maderero entrerriano atraviesa una jornada crítica tras la confirmación del cierre definitivo de Aberturas Valentinuz, una firma emblemática del Parque Industrial de Paraná que liquidó sus instalaciones para saldar deudas e indemnizar a sus últimos 34 operarios. El hecho expone el profundo desplome de la actividad industrial en la región, donde el Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (SOIM) ya contabiliza un centenar de puestos de trabajo perdidos en lo que va del año.
Tras casi cinco décadas de trayectoria comercial desde su fundación en 1977, la fábrica —que en su etapa de mayor auge empleó a 110 personas— había paralizado sus tareas el pasado 13 de mayo. La desvinculación total se consumó mediante la venta del predio industrial y negociaciones individuales encabezadas por representantes legales, destinadas a cancelar sueldos adeudados desde febrero y abonar los resarcimientos correspondientes.
La crisis impacta de manera directa en la franja de operarios de mayor antigüedad. Silvio Chiarella, secretario general del SOIM en Paraná, cuestionó la falta de canales directos de diálogo con la patronal desde mayo y remarcó la dificultad severa de reinserción laboral para aquellos trabajadores que superan los 60 años y quedaron a las puertas de la jubilación.
Desde la representación sindical advierten que el panorama local responde a una recesión generalizada que afecta a la costa del Paraná y la zona central de Entre Ríos. Las pequeñas y medianas empresas del rubro operan con un margen de maniobra reducido debido al desplome sostenido de la demanda, a la espera de medidas económicas que contengan el deterioro del tejido productivo provincial.
