La decisión del sistema judicial entrerriano de morigerar las medidas cautelares vuelve a encender la indignación ciudadana. El juez de Garantías Jorge Sueldo otorgó el beneficio del arresto domiciliario por 35 días a Miguel Aníbal Núñez, el conductor imputado por el homicidio de Estefanía María Fernanda Sosa en un violento siniestro vial registrado el pasado 1 de agosto en la ciudad de Paraná.
Núñez, de 44 años, permaneció solo 40 días en la Unidad Penal N° 1 tras ser imputado por homicidio imprudente agravado por conducción antirreglamentaria. Pese a que las pericias incorporadas a la causa determinaron que el acusado circulaba a 140 kilómetros por hora y con 1,80 gramos de alcohol en sangre al momento de embestir por la espalda al utilitario familiar en el que viajaba la víctima junto a sus padres, el magistrado rechazó el pedido de la Fiscalía y la querella para prorrogar la prisión preventiva en prisión efectiva.
La defensa logró la flexibilización argumentando el avance de la investigación y la supuesta inexistencia de riesgos procesales. Sin embargo, la resolución judicial genera un profundo rechazo institucional, al colocar bajo arresto domiciliario a quien, por una conducta temeraria al volante, se convirtió en responsable del deceso de una joven trabajadora y de las graves heridas infligidas a sus progenitores.
