el expolicía Corvalán fue condenado a diez años de prisión de ejecución efectiva tras admitir la autoría del intento de femicidio de su expareja, Carolina Huck. La sentencia fue ratificada por el juez Tobías Podestá tras alcanzarse un acuerdo de juicio abreviado.
El hecho ocurrió en agosto de 2025 en la vivienda que ambos compartían junto a su hija en común, situada en la intersección de las calles Gutenberg y La Rioja. En el lugar, el entonces efectivo policial atacó a Huck disparándole a quemarropa con su arma reglamentaria, causándole heridas de extrema gravedad.
Tras el ataque, Corvalán solicitó asistencia médica para la víctima, avisó a la Jefatura Departamental e intentó quitarse la vida en las afueras del domicilio antes de ser reducido y puesto a disposición de la Justicia. La confesión del acusado evitó la realización del juicio por jurados que ya se encontraba programado. Mientras el condenado purgará su pena tras las rejas, la víctima continúa un complejo proceso de rehabilitación debido a las secuelas físicas irreversibles dejadas por el proyectil.
