En una noche consagratoria para el fútbol continental, Boca Juniors concretó una hazaña inolvidable en el mítico Estadio Maracaná tras superar por 3 a 1 a Vasco da Gama en la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana. El conjunto xeneize, obligado a revertir el 0-1 sufrido en el partido de ida, salió al campo con una propuesta agresiva que rindió frutos desde el amanecer del encuentro, cuando Lautaro Di Lollo conectó un certero cabezazo tras un tiro de esquina a los 2 minutos de juego para igualar el global.
El dominio táctico del equipo argentino se consolidó con el correr de la primera mitad. Aprovechando los espacios concedidos por el elenco local, un rápido contraataque conducido con efectividad culminó en los pies de Miguel Merentiel, quien definió a los 34 minutos para estampar el 2 a 0 parcial. En el complemento, el conjunto brasileño adelantó sus líneas y alcanzó el descuento a los 21 minutos a través de Rodríguez, presionando sobre la portería rival y amenazando con forzar la resolución mediante la tanda de penales.
Sin embargo, el desenlace guardaba un capítulo heroico en el tiempo reglamentario. Leandro Paredes, que ingresó desde el banco de suplentes pese a no llegar al 100% en el aspecto físico debido a una dolencia previa, sacó un soberbio remate desde fuera del área en el minuto final del cotejo para decretar el 3-1 definitivo. Con este triunfo épico en tierras cariocas, Boca selló su pasaje a la gran final del certamen continental, reafirmando su jerarquía internacional ante la mirada de todo el continente.
