La creciente del río Uruguay vuelve a poner en jaque a las poblaciones ribereñas de la provincia y expone la fragilidad de las comunidades frente a la recurrencia de los fenómenos hídricos. Este lunes, el gobernador Rogelio Frigerio encabezó una reunión operativa con el Comité de Emergencia en la ciudad de Concordia junto a representantes de distintas localidades afectadas, asegurando que las zonas de mayor riesgo se encuentran mapeadas y con los protocolos de asistencia activos para intervenir de manera inmediata.
En el marco de la supervisión de las defensas urbanas, el mandatario recorrió la Defensa Sur en compañía del intendente local, Francisco Azcue. Ante el incremento del caudal de agua, se instalaron dos grupos electrógenos con el objetivo de garantizar el funcionamiento ininterrumpido del sistema de bombeo frente a posibles cortes del servicio eléctrico, mientras se ejecutaron trabajos de limpieza en los cauces de los arroyos locales para evitar anegamientos en los barrios periféricos.
Pese a los anuncios oficiales de monitoreo continuo y asistencia integral para las familias que debieron abandonar sus hogares, la emergencia reabre el debate sobre la necesidad de obras de infraestructura definitivas que pongan fin al calvario recurrente de los pobladores. Desde la conducción provincial insistieron en pedir la colaboración de la ciudadanía y solicitaron acatar estrictamente las pautas de prevención mientras se mantiene la alerta en todo el litoral entrerriano.
