Un nuevo frente de vulnerabilidad ambiental y social afecta a las localidades ribereñas de la provincia tras el reciente comunicado de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). La entidad oficial advirtió que la represa de Salto Grande se vio obligada a abrir sus vertederos, evacuando un caudal medio diario de hasta 17.500 metros cúbicos por segundo. Esta decisión operativa provocará una suba sostenida del caudal aguas abajo, amenazando directamente la estabilidad operativa de las costas locales.
De acuerdo con las proyecciones técnicas, la masa de agua impactará directamente en los puertos de la provincia a partir de las próximas jornadas. Las estimaciones indican que Colón alcanzará los 7,10 metros, ubicándose en su límite de alerta, mientras que Concepción del Uruguay trepará a los 5,70 metros, sobrepasando los 5,30 metros establecidos como nivel de riesgo. En la Boca del Gualeguaychú, en tanto, el cauce llegará a los 2,90 metros, encendiendo las alarmas defensivas de la zona.
El escenario de riesgo se ve severamente agravado por las previsiones meteorológicas, que anuncian precipitaciones de magnitud sobre la cuenca en el corto plazo. Frente a este panorama de vulnerabilidad para las comunidades costeras, las autoridades locales evalúan la activación de comités de crisis ante posibles evacuaciones, mientras exigen un seguimiento riguroso sobre las operaciones del complejo hidroeléctrico para aminorar el impacto del agua sobre la población.
