Un brutal hecho de violencia conmueve a la comunidad de Feliciano y pone de manifiesto la urgencia de respuestas por parte de la Justicia. La Policía confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de Ramón Alejandro Báez, de 53 años, tirado a la vera de un camino rural en el área de Ejido Este. El principal sospechoso del homicidio es su propio primo, un hombre de 34 años que ya se encuentra detenido tras ser localizado en el casco urbano pocas horas después del crimen.
De acuerdo a las reconstrucciones oficiales de la Jefatura Departamental, ambos habían acudido momentos antes a una vivienda rural a pedir agua de manera pacífica, sin dar indicios de conflicto. Sin embargo, poco después, Báez fue atacado salvajemente en la cabeza con una varilla de madera de alambrado. Aunque las autoridades señalan que el caso estaría encaminado policialmente por la aprehensión del imputado, la comunidad exige determinar con precisión qué desencadenó semejante nivel de agresión.
La causa se encuentra a cargo del fiscal Nicolás Morabes, mientras el cuerpo fue trasladado a Concordia para la autopsia de rigor. Las pericias en la varilla secuestrada y la indumentaria del detenido resultarán determinantes. Sin embargo, la investigación tropieza con una incógnita central: las causas y el móvil real del ataque entre dos familiares que no contaban con antecedentes de violencia previa entre sí.
