La Municipalidad de Paraná oficializó una reestructuración estratégica en el sistema de transporte urbano de pasajeros que comenzará a regir a partir del próximo 1 de noviembre. Entre las medidas destacadas se encuentra la puesta en marcha de la nueva línea S, ideada para ampliar la conectividad en sectores clave de la capital provincial, sumado a modificaciones en las nomenclaturas y trayectos de otras líneas en servicio.
Según precisó la subsecretaria de Transporte de Paraná, Lucrecia Escandón, el rediseño responde a las evaluaciones técnicas del flujo de usuarios y a las demandas elevadas por las vecinales. La flamante línea S iniciará su trazado en la estación YPF de la avenida Circunvalación y recorrerá las arterias Newbery, Caputo, Almafuerte, Blas Parera, Churruarín, Rondeau y Almirante Brown, garantizando mayor cobertura en la zona este.
En paralelo, el esquema municipal contempla la modificación de la línea E2, que pasará a denominarse línea R para optimizar la integración del boleto combinado y extenderá su circuito por calle Newbery hasta Circunvalación. Asimismo, la línea B modificará su recorrido partiendo desde el barrio Capibá, transitando por Zanni, Larralde, Miguel David y la avenida Ramírez de forma directa hacia Gualeguaychú, finalizando su tramo en el sector de La Toma.
Las autoridades locales remarcaron que el reordenamiento busca dinamizar la movilidad de miles de trabajadores y estudiantes, corrigiendo falencias históricas en la frecuencia y conectividad de los barrios periféricos de la capital entrerriana.
