El proyecto de presupuesto para el ejercicio 2027 elevó la discusión económica y política en el ámbito municipal al proyectar un cálculo de recursos por $165.000 millones, lo que representa un incremento del 20,65% respecto al período vigente. El aspecto central de la iniciativa radica en la reconfiguración de la inversión pública, orientando $41.400 millones —equivalentes al 25,1% del gasto total— a bienes de capital y trabajos de infraestructura urbana, en el marco de un plan de desarrollo trazado hacia el Bicentenario de la ciudad.
Dentro de la estructura de erogaciones, el rubro destinado a obras públicas experimentará un salto nominal del 96,3%, pasando de $18.850 millones a $37.000 millones. Las prioridades fijadas contemplan intervenciones en tramas viales, redes de agua, saneamiento y alumbrado, sustentadas sobre una reorganización del gasto que busca recortar la incidencia relativa de la masa salarial sin resentir los ingresos de los agentes municipales, al tiempo que se mantendrán las partidas destinadas a programas de contención social.
El esquema financiero prevé además generar un superávit corriente que, sumado a las fuentes de financiamiento presupuestadas y tras cumplir con los compromisos de amortización de deuda, permitirá saldar los gastos de capital sin recurrir al endeudamiento. La propuesta, que incluye la implementación de un Plan Operativo Anual para fiscalizar el cumplimiento de metas en materia de servicios y modernización, pasa ahora a debate en las comisiones legislativas para evaluar su viabilidad y sostener el equilibrio presupuestario.
