Las inclemencias meteorológicas en Centroamérica vuelven a poner en evidencia la vulnerabilidad estructural de las poblaciones más golpeadas. La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) de Honduras decretó este martes la alerta verde por 48 horas en el Distrito Central, las zonas aledañas al Lago de Yojoa y el municipio de Alianza, ante el riesgo inminente de desbordamiento de ríos, desprendimiento de laderas y anegamientos urbanos.
La persistencia de los chubascos de intensidad variable mantiene en vigilancia preventiva a más de quince comunidades rurales y urbanas. El principal factor de riesgo radica en la saturación hídrica de los suelos y en la falta de obras de infraestructura capaces de encauzar las crecidas repentinas de cuencas y quebradas, situación que amenaza directamente las viviendas y el sustento de miles de familias en las regiones central, oriental y sur del país.
A las deficiencias de canalización hídrica se le suma la colapsada capacidad de los sistemas de drenaje en las áreas urbanas del Distrito Central, exponiendo las falencias crónicas en el mantenimiento de servicios públicos esenciales. Las autoridades instaron a la ciudadanía a extremar precauciones ante posibles evacuaciones, mientras crece la exigencia comunitaria por planes de mitigación de riesgos permanentes que eviten que cada fenómeno climático se transforme en una tragedia anunciada.
