La comunidad religiosa y el ámbito académico de la región atraviesan momentos de profundo pesar tras confirmarse el fallecimiento a los 65 años de Fray Claudio Bedriñán, reconocido sacerdote concordiense y exministro provincial de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos. El deceso se produjo este sábado por la tarde en la provincia de Córdoba, donde ejercía como párroco de la emblemática iglesia del Sagrado Corazón. Nacido en Concordia en 1961 y formado en el tradicional Colegio Capuchinos local, Bedriñán mantuvo siempre un lazo inquebrantable con su tierra natal, donde reside gran parte de su familia y donde su partida deja una marca imborrable en el entramado social.
Su trayectoria se caracterizó por un marcado perfil intelectual y un compromiso riguroso con la formación teológica. Ordenado sacerdote en 1987, completó sus estudios de doctorado en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, donde especializó su investigación en la dimensión sociopolítica de las Sagradas Escrituras. A lo largo de su vida institucional, se desempeñó como docente universitario, traductor del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y referente en materia de ecología dentro de la Curia General de los capuchinos. Sin embargo, detrás del reconocimiento académico, su rol como formador expuso constantemente las exigencias y desafíos del sacerdocio en tiempos de transformaciones sociales.
Las muestras de dolor no tardaron en multiplicarse tanto en Córdoba como en Entre Ríos, donde las autoridades del Complejo Educativo Capuchinos de Concordia destacaron su invalorable aporte y legado pastoral. El velatorio se lleva a cabo en la capilla de San Damián antes de la misa de cuerpo presente, cerrando una etapa para la comunidad franciscana. La partida del religioso vuelve a poner en debate la falta de recambio generacional en la conducción de las instituciones eclesiásticas de la región y el vacío que dejan figuras con fuerte liderazgo moral en momentos de marcada incertidumbre social.
