A partir de este lunes 19 de octubre, la Municipalidad de Paraná dispuso la modificación temporal del trayecto de ocho líneas del transporte urbano y metropolitano debido al inicio de intervenciones viales en la esquina de La Paz y Corrientes. La medida, anunciada a último momento, genera un nuevo dolor de cabeza para los usuarios que deben reestructurar sus viajes en un sistema de transporte castigado por las deficiencias de frecuencia y servicio.
El desvío obligatorio altera el itinerario habitual del servicio urbano para las líneas C, E, G, P2 y H1, las cuales deberán desviarse por las arterias Salta, Nogoyá, Buenos Aires y Laprida para intentar superar el embotellamiento del microcentro. Asimismo, las líneas metropolitanas 15, 20 y 22 AN sufrirán desvíos extendidos que incluyen tramos por Moreno, Córdoba, Alameda de la Federación, Carlos Gardel y Colón. Si bien desde el municipio se habilitaron paradas provisorias sobre calle Salta, Nogoyá y frente al Museo Provincial de Bellas Artes, los usuarios ya prevén demoras considerables y amontonamientos en las garadas improvisadas.
La reiteración de estos cortes en puntos neurálgicos expone la falta de una estrategia integral de movilidad que evite la paralización del tránsito en la ciudad. Mientras las autoridades recomiendan «planificar con anticipación» los desplazamientos, la ciudadanía continúa absorbiendo los costos del desorden vial y de las obras que se ejecutan sin un esquema ágil de resolución. En un contexto de constante aumento del boleto y reclamos por la calidad del servicio, las modificaciones de itinerarios vuelven a poner de manifiesto la distancia entre los anuncios de gestión y las urgencias cotidianas de la comunidad.
