El alarmante avance de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en Entre Ríos pone al descubierto las falencias históricas de las campañas de concientización y la falta de insumos de prevención primaria. Según datos oficiales del Boletín Epidemiológico Nacional, la provincia registró un incremento del 72% en la tasa de notificación de sífilis, pasando de 38,5 a 66,2 casos por cada 100.000 habitantes entre 2024 y 2025. Con estas cifras, la jurisdicción se ubicó en el segundo lugar nacional con mayor aumento de contagios, apenas por detrás de Neuquén, mientras que los registros de 2026 confirman que la circulación bacteriana se mantiene en niveles críticamente elevados.
La disparada de diagnósticos impacta con particular severidad en la juventud: el 76% de los casos nacionales notificados corresponde a personas de entre 15 y 39 años, registrándose el pico más alto en el franja de 20 a 24 años. Ante la gravedad del cuadro y la falta de respuestas dinámicas en el primer nivel de atención, la Cámara de Diputados provincial busca debatir un proyecto de ley para garantizar testeos rápidos e insumos en centros de salud. Sin embargo, la persistencia del brote y el aumento de casos en embarazadas vuelven a interpelar al Ministerio de Salud sobre la efectividad de las partidas presupuestarias y la urgencia de abandonar la pasividad burocrática para dar una respuesta territorial inmediata.
